lunes 28 de marzo de 2011

Fragmento de Rayuela, Cortázar

«Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta que tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico de Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes sobre la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fijate. Pero fijate bien, porque no es gratuito. ¿Por qué stop? Por miedo a empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de las palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general, sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiera elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al vesre. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto.

miércoles 14 de julio de 2010

¿Cuántas veces te rompieron el corazón?

Si hablo por hablar te digo que miles.
Si te soy sincera... te digo que dos.

sábado 19 de junio de 2010

La gente de vez en cuando me pregunta porque escribo... pero la verdad es que escribo demasiado y no soy capaz de tener una respuesta exacta. Escribo porque la escritura es parte de mí. Escribo porque me gusta, porque siento lo que escribo. Porque el papel no te falla, siempre es fiel. Escribo siempre que tengo ganas, siempre que tengo tiempo. Escribo porque amo expresarme en frases simples y no tan simples. Porque me encanta escribir frases que pocos entienden. Escribo porque ciertas palabras llenan mi alma. Escribo todo lo que a veces prefiero callar, aunque muchas veces callo lo que no digo ni escribo. Escribo todas las palabras mezcladas en mi mente pero no las plasmo necesariamente ordenadas como debería ser. Escribo cuando estoy aburrida y cuando no también. Escribo cuando necesito aclarar mis ideas y cuando necesito desahogarme. Escribo porque luego me gusta volver a releer mis textos. Escribo porque me es divertido. Porque mientras vivo pasan cosas que me gusta expresarlas por escrito. Suenan mejor que habladas. Escribo porque me gusta conjugar los verbos en el tiempo que yo quiera, y no exactamente como el "tiempo" me obliga a que sean. Escribo porque desde un comienzo, a esta parte, puedo decir que tengo mi vida marcada en textos, y todos y cada uno de ellos me recuerdan algo de todo lo que viví, soñé, pensé, decidí.. y realice.

Escribo porque quiero.
Porque me gusta.
Y lo necesito.

lunes 7 de junio de 2010

Me encantaría, pero sé que no..

Se acercó una cálida tarde con una pregunta entre los labios:

- ¿Qué es lo que más te encantaría en este momento?

- (Se iluminaron los ojos) Que vengas a decirme lo que quiero escuchar.

- ¿Qué es lo que querés escuchar?

- Sería bastante ilógico que te lo diga, ¿no te parece?

- No. Entonces está bien, dejálo ahí. Yo te explico lo que quieras, pero es necesario que creas en mi para poder intentarlo (...)

Logró lo que no quería: como respuesta el silencio de saber que era incomprendible para su razón.
Diluvio universal. Humor temperamental.

(Perdonen lo desaparecida que estoy del blog! pero no tengo tiempo para subir, y lamentablemente, ni siquiera para escribir. Gracias por tantos comentarios en la entrada anterior! Les recomiendo dos grandes temas que últimamente no dejo de escuchar: Savin' me y How you remind me? ambos de Nickelback. Un gran saludo blogger para todos. Cuidense)

viernes 9 de abril de 2010

Pero a ver, hablame de vos. De tu forma de combinar sonidos y plasmarlos en una canción. De tu forma de andar y pasar por la vida. Si sentís lo que hacés o sí te gusta lo que logras. De tu forma de estrellarte contra todo y no darte cuenta. De tu forma de plantearte objetivos y seguirlos. De tu forma de brillar cuando te ven pasar. De tu forma de pensar sin razonar. Hablame de vos. De cómo hacés para no perder la magia. De como hacés para que no te quiten el sueño. De tu forma de imaginarte en mil historias que no estás. De tu conciencia haciendote creer que ocupás lugares que no te pertenecen. De esa forma en que si mirás al sol no te encandile. De esa forma en que si el viento roza tus pupilas no te los seque, para que no se te caigan las lágrimas. De esa forma de reirte sin parar hasta que te quedes sin aire.

Pero a ver, hablame de vos.
Que no tengo ganas de hablar de mí.

miércoles 17 de marzo de 2010

Descubrí que cuando las mentiras hablan, hablan el doble que una verdad en primera plana. Que las canciones describen cada momento de la vida y que el cielo no siempre es celeste. Descubrí que el sol no siempre brilla, y que no siempre después de la tormenta llega la calma. Que muchas personas cambian y cambian para mal. Descubrí que nada se compara con un abrazo en tu peor momento, y menos podría compararse si ese abrazo es de alguien que querés, necesitás, apreciás. Que el tiempo a veces cura y a veces no. Descubrí que a veces los mejores consejos son de personas que ni siquiera conocen un poco sobre vos. Que uno se hace fuerte con el dolor y que todo lo demás es de menos importancia. Descubrí que es necesario aprender a querer y a aprender a amar antes que sea demasiado tarde. Que las cosas que se hacen a destiempo no estan bien hechas. Descubrí que lo peor que le puede pasar a una persona es arrepentirse, pero quizás peor puede ser no poder remediarlo. Descubrí que muchas veces esperamos al tiempo y el tiempo no nos espera a nosotros. Que a veces "tiempo al tiempo" no es la mejor opción. Descubrí que perdernos en nuestra propia sombra es volver a cometer los mismos errores.

domingo 14 de marzo de 2010

Inventaría las palabras perfectas para complacerte. Quizás pintaría el mundo color de rosa y te diría al oído que podríamos tener juntos la vida de ese color. Nos acostaríamos en el pasto verde a ver las estrellas por la madrugada y a escuchar el ruido del viento. Nos abrigaríamos con una manta multicolor, nos giraríamos y nos miraríamos a los ojos.

Después me abrazarías por el frío, me darías un beso en la frente.
Y nos quedaríamos así hasta que salga el sol.

jueves 4 de febrero de 2010

Imposible

Imposible que el helado de dulce de leche,

no me haga acordar a vos.

viernes 4 de diciembre de 2009

Si se me diera la gana actuaría con determinación y organización a futuro. Sí, eso quisiera. Pero todo es tan incierto que me pierdo en este laberintos de arterias tapadas con mentiras e inventos poco agradables a mi gusto. Mi arte es lo que invento y lo que me hace bien, es lo que quiero, es de lo que te quiero convencer.

Mis palabras son mi fuerte, son mi punto débil, son mi todo. Son pura y exclusivamente radiografías de cada pedazo de mí y cada cosa que sienta. Prestáles atención, te están hablando a vos.. no.

En realidad a vos no, mi alma se contenta de ciertas cosas y es necesario que tu alma también para completar lo que falta. No me lleves al comienzo. Llevame a un nuevo principio que sea sin final. Estoy dispuesta a comenzar, ahora más que nunca, pero no más que siempre. Llevame bien lejos, es lo que quiero. Llevame donde estemos los dos y nadie más. Es lo que más quiero, no te miento.

De caso contrario, voy a empezar a ser. Voy a seguir siendo lo que logré, lo que soy ahora. Lo que me encanta ser. Pasarla así le hace bien al corazón... pero un poco de vos no estaría nada, nada mal.

domingo 1 de noviembre de 2009

En la lista de deseos inconclusos la hipocresía de pretender una maldita reacción incoherente transformada en espuma de falacias que siempre van a existir. Voy imponiendome reglas que después de dos o quizás, tres días, sé que no voy a cumplirlas. Antojo de vos. Vos, vos, vos. Futuros lejanos me dices que llegarán y yo no quiero esperar más. Hagamos que esto sea real. Más que siempre, más que nunca. Caminando en el sendero de luces bajas... que se apagan. Que se apagan y me pierdo, una vez más, da igual.

(...) "Jugando a ser felices por desesperados, por no aguardar los sueños, por miedo a quedar solos. Pero llegamos tarde. Te vi. Me viste. Nos reconocimos en seguida pero tarde. Quizás en otras vidas. Quizás en otras muertes" (...)

jueves 1 de octubre de 2009

Hoy fue un día anormal. Hoy no me levanté pensando en el, hoy no pensé en él en todo el día, y si es que me acordé, no me importó. Hoy no fue un día de esos en los que me cuelgo pensando en todo lo que vivimos juntos, no. Hoy no sentí ganas de que el estuviera junto a mí ni anhelé uno de sus abrazos. Hoy miré el mundo con diferentes ojos. Hoy ya no fue como ayer y me hizo bien. Hoy me dí cuenta que todo lo que estoy haciendo me ayuda. Hoy ví de una vez por todas que todo esto, está cambiando..


HOY ME SIENTO BIEN.

martes 28 de julio de 2009

Acomodaste tus problemas en un cajón y lo cerraste prometiendo no volver a abrirlo. Arrinconaste tus sentimientos en un lugar oculto en tu corazón, con la esperanza de creer poder superar todo.

Lamento decirte, nada va a hacerte olvidar. Nada de lo que hagas va a cambiar lo que sentís. Me esquiva, me busca (me gusta) y me vuelve a esquivar. Yo no espero nada..

¿Y vos? ¿Qué esperás?

" Que vuelvas, nada más... "

jueves 16 de julio de 2009

Me voy...

Me voy, me voy conmigo. Me voy con la histeria y la paranoia que me caracterizan. Me voy con con la sonrisa perfecta y los ojos brillantes. Me voy con la frente en alto y la mirada fija. Me voy con mis sentimientos más profundos, con las palabras exactas, con la voz firme. Me voy con mi música, me voy con mis frases. Me voy con el nerviosismo de siempre. Me voy también con mucha paz. Me voy con las miles de cosas que hacen que sea yo misma. Me voy con todos mis defectos y mis virtudes. Me voy con mis carcajadas, con mi risa. Me voy con mi corazón latiendo a mil. Me voy con mis melodías. Me voy con mi aroma. Me voy con las respustas necesarias. Me voy sin ninguna duda. Me voy con un objetivo fijo. Me voy con miles de ideas. Me voy con la mente llena de recuerdos. Me voy con el corazón contento. Me voy con mucho amor. Me voy con la tranquilidad que todo va a cambiar para bien. Me voy con seguridad. Me voy dando pasos largos. Me voy saltando de felicidad. Me voy con emoción, con alegría, con exaltación. Me voy, me voy sabiendo que hice todo bien. Me voy con la ilusión de quizás conocer alguien más. Me voy con la firmeza de dejar esto, y empezar otra cosa.

viernes 10 de julio de 2009

Rutina interrumpida...

Vas y venís. Así como si nada. Como si nada hubiese pasado, como si seríamos íntimos amigos o tal vez algo más. Cansada de las rutinas intento escapar pero siempre llego al mismo lugar.

Si desestabilizás mi bienestar te pido que te vayas, o te quedes, sin herida alguna. No quiero seguir tu juego, no quiero tener más miedo. No quiero inventar farsas ni que te veas obligado a nada. Bien sabés que hago lo que quiero sin tener en cuenta lo que me digas.

Entonces no pretendas que yo cambie. Sé que igualmente no querés eso. Pero lo advierto.

Porque después llegan los arrepentimientos y los cambios de pensamientos.

Cuando ya es tarde.. Y no queda nada por hacer.

domingo 5 de julio de 2009

Y yo imagino. Imagino el día que aparezcas con tu alma tan brillante como mis ojos cuando miro a los tuyos. Sabemos que en el fondo hay algo que nos conecta. Y que no nos deja separarnos...

Pero tampoco, tampoco estar juntos. Si siempre volvemos al mismo lugar, no es fácil volver a empezar. Estamos mal separados, y juntos? Juntos seguramente será igual.

¿Quién dijo que las cosas seguirán su curso normal?

Sólo el destino, vos y yo, veremos que es lo que ocurrirá. Que fluya. Corazones conectados por un mismo sentimiento.

sábado 4 de julio de 2009

Si tuviera la posibilidad de decirte las palabras que más te duelan en toda tu vida... lo haría.
Si tuviera la posibilidad de elegir a alguien, seguramente no serías vos.

Si quisiera..

Si quisiera apartarte de mi camino para siempre, podría hacerlo. Pero no me animo...

Si te daría la posibilidad de venir a casa a tomar un cappuccino y hablar un rato, dudaría dos veces antes de decirlo.

Y quizás dudaría tres veces más, esperando tu respuesta.
Pero ya no dudo. ¿Sabés por qué?

Porque ya no espero ninguna respuesta de vos.

viernes 3 de julio de 2009

Así, así me siento hoy.

Como la luz que se asoma radiante cuando te apareces, como el sol que gira entorno al mundo y no se detiene a responder aquellas preguntas que las personas se hacen a diario. Como ese viento que me arrastra hacia vos y esa mano que me abraza por la espalda y me dice una vez más que me quede a su lado. Como las palabras que siempre callé porque preferí reservarmelas para mí misma. Como ese ángel que te cuida e ilumina tu camino. Como ese libro que quedó entre las estanterías llenas de polvo pidiendo a gritos que alguien lo saque de allí. Cómo la fragilidad que poseen las nubes. Como mi alma extrañandote cada día y cada noche de mi vida. Como el sentimiento que nos invade frente a algo que nos desiluciona. Como la indecisión que nos agarra cuando debemos decidir algo importante. Como en un estado donde ya no me importa más nada y me importa todo. Como cuando patino, me siento libre y liviana. Como la fuerza con la que cae la lluvia en una típica tormenta de verano. Como mis ojos que se deslumbran cuando te ven y necesitan verte dormir por las noches con la paz que te carazteriza. Como la soledad que invade mi vida, eso siento cuando vos no estás. Así, así me siento hoy.

jueves 2 de julio de 2009

Con el beso que enmudeció mis labios el camino nos fue separando de a poco, y ya ves.. acá estamos. Intentando buscar lo imposible, pretendiendo reparar cosas irremediables. Jamás vas a entender la desilusión que me atrapa y el vacío que me llena. Ya no entiendo, no comprendo. El camino nos separa y luego nos vuelve a juntar. O quizás después de todo seamos nosotros los que (in)conscientemente pretendemos volver a estar juntos. O quizás sea una prueba del destino... una vez más. O quizás es tiempo que de una vez por todas demos un paso más. O quizás es el momento de tomar una decisión importante. Frente a todo esto, no me queda nada por decir. Muchas preguntas y pocas respuestas. Hablás mucho y... actuás poco. Siempre es lo mismo. Escuchar un poquito More than words de Extreme, no te vendría mal.

lunes 29 de junio de 2009

Fragmento de un libro de Osho

(...) Como consecuencia de ese condicionamiento te has comportado de manera horrible, y cada vez que un hombre se te acercaba mostrándote su amor, tú salías corriendo, lo que lo impulsaba a ir detrás de ti. Eso es algo con lo que disfrutas: que vaya detrás de ti. A todas las mujeres les gusta eso. Realmente es horrible, y no eres consciente de sus profundas implicaciones. Significa que tú eres la presa; el hombre es el cazador y va a la caza de su presa. Inconscientemente, estas permitiendo la supremacía del hombre. Tradicionalmente se te ha inculcado que los hombres deben tomar la iniciativa en el amor, no las mujeres, va en contra del encanto femenino. Todas estas ideas están anticuadas. ¿Por qué vas a estar en un segundo plano desde el principio? Si amamos a un hombre, ¿Por qué esperar? Conozco a muchas mujeres que han esperado durante años porque querían que el hombre tomara la iniciativa. Pero se enamoraron de hombres que no iban a tomarla nunca. (...)